Cyrano de Bergerac

Un 27 de diciembre de 1897 se estrenó Cyrano de Bergerac en el teatro parisino de la Porte-Saint-Martin y desde entonces no ha dejado de cosechar triunfos.

Dejo este magnífico fragmento, rindiendo honores a las palabras que Rostand pone en boca del cautivador Cyrano:

“Y qué tengo que hacer?
¿Buscarme un valedor poderoso, un buen amo, y al igual que la hiedra, que se enrosca en un ramo buscando en casa ajena protección y refuerzo, trepar con artimañas, en vez de con esfuerzo?
No, gracias.
¿Ser esclavo, como tantos lo son, de algún hombre importante? ¿Servirle de bufón con la vil pretensión de que algún verso mío dibuje una sonrisa en su rostro sombrío?
No, gracias.
¿O tragarme cada mañana un sapo, llevar el pecho hundido, la ropa hecha un harapo de tanto arrodillarme con aire servicial?
¿Sobrevivir a expensas de mi espina dorsal?
No, gracias.
¿Ser como ésos que veis a Dios rogando –oh, hipócritas malditos– y el mazo dando? ¿Y que, con la esperanza de alguna sinecura, atufan con incienso a quien se les procura?
No gracias.
¿Arrastrarme de salón en salón hasta verme perdido en mi propia ambición? ¿O navegar con remos hechos de madrigales y, por viento, el suspiro de doncellas banales?
No gracias.
¿Publicar poniendo yo el dinero de mi propio bolsillo?
Muchas gracias, no quiero.
¿Hacerme nombrar papa en esas chirigotas que en los cafés celebran, reunidos, los idiotas?
No gracias.
¿Desvivirme para forjarme un nombre que tenga el endiosado lo que no tiene de hombre?
No, gracias.
¿Afiliarme a un club de marionetas? ¿Querer a toda costa salir en las gacetas? ¿Y decirme a mí mismo: no hay nada que me importe con tal de que mi ingenio se cotice en la Corte?
No, gracias.
¿Ser miedoso? ¿Calculador? ¿Cobarde? ¿Tener con mil visitas ocupada la tarde? ¿Utilizar mi pluma para escribir falacias?
No gracias, compañero. La respuesta es: no gracias.

Cantar, soñar, en cambio. Estar solo, ser libre.
Que mis ojos destellen y mi garganta vibre.
Ponerme, si me place, el sombrero al revés,
batirme por capricho o hacer un entremés.
Trabajar sin afán de gloria o de fortuna.
Imaginar que marcho a conquistar la Luna.
No escribir nunca nada que no rime conmigo y decirme, modesto:

ah, mi pequeño amigo, que te basten las hojas, las flores y las frutas,
siempre que en tu jardín sea donde las recojas.
Y si por suerte un día logras la gloria así,
no habrás de darle al César lo que él no te dio a ti.
Que a tu mérito debas tu ventura, no a medra,
y en resumen, que haciendo lo que no hace la hiedra,
aun cuando te faltare la robustez del roble,
lo que pierdas de grande, no te falte de noble.

EDMOND ROSTAND

Ciencia y Arte. Concurso Fotografía UPV

Cada año por estas fechas se convoca un concurso de fotografía científica en la UPV. He seleccionado algunas de las que más me han impactado por la imagen y su descripción (pincha cada imagen para verla mejor).

¿CONOCES EL PAPEL DEL FITOPLANCTON EN EL COLOR DEL MAR?

Título: Todos los días sale el Sol – Primer premio, 2011

Departamento: Biología Vegetal y Ecología

Técnica: Microscopía de barrido

Descripción: Todos los días sale el Sol, y esto bien lo sabe el cocolitofórido Emiliania huxleyi que nos muestra orgulloso su bella coraza, en la que una especie de parasoles le protegen de los rayos solares y le permiten acercarse a diario a la superficie, tiñendo de verde azulado grandes superficies de nuestro océano y haciendo que este mundo microscópico sea percibido desde cientos de kilómetros de distancia.

Este grupo de organismos fotosintéticos, con tamaños cercanos a 5 micrómetros, son la base de la cadena trófica de nuestros mares.

 

NO SON PLANETAS, SON LIPOSOMAS

 

Titulo: Universo de liposomas – 2011

Departamento: Bioquímica, Unidad de Biofísica – Ruth Montes

Técnica: Microscopia confocal

Descripción: La membrana es el ‘recubrimiento’ del citoplasma de las células y lo que las protege del exterior, por lo que constituye el primer mecanismo de defensa celular contra infecciones por agentes como virus y bacterias. Para comprender como funcionan las membranas de nuestras células fabricamos liposomas, que son pequeñas estructuras esféricas en las que analizamos los distintos componentes de las membranas por separado. Cada componente confiere una topología muy diferente y característica a los liposomas, generando todo un “Universo de Liposomas” que se puede observar al microscopio.

 

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El testamento ológrafo de Alfred Nobel

Desde 1901, excluidos los dos periodos correspondientes a sendas guerras mundiales, cada 10 de Diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, se otorgan los premios que llevan su nombre.

Este químico sueco (1833-1896), hijo de un ingeniero del que heredó la pasión por la tecnología, dedicó su vida a la investigación en el campo de los explosivos. Patentó sus numerosos descubrimientos, entre ellos la dinamita, y creó compañías y laboratorios por toda Europa para su fabricación y comercialización.

En una época fecunda en construcciones portuarias y ferroviarias y en extracciones minerales, gracias a Nobel la indómita e insegura nitroglicerina fue sustituida por controladas detonaciones de dinamita. Sus experimentos contribuyeron así a la reducción de accidentes y al progreso en los campos de la ingeniera y minería, si bien alimentaron igualmente la industria militar y de defensa.

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